-

-

¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 19 de octubre de 2017

Solidaridad: la loca de los gatos.


Imagen relacionada


Esta mañana la he visto, como la veo casi todas las mañanas. La diferencia es que hoy llovía, aunque su actitud no era diferente. La diferencia se notaba en su séquito, hoy iba sola.
La llamo la loca de los gatos, cuando salgo por las mañanas ella transita por el margen del camino que lleva al interior del pueblo y su caminar hacia solo ella sabe dónde, que realiza cada mañana solo ella sabe porqué, es seguido por un puñado de gatos.
Suele caminar ella muy decidida y los gatos la siguen, con esa anarquía tan propia de las gatos, aunque a veces ella se vuelve y regaña agriamente a alguno de sus acompañantes.
Si le preguntas cuantos gatos tiene no sabrá decirlo. Hace mucho tiempo perdió la lógica de los números. Responderá dando nombres de los gatos que viven con ella, pero no intentéis contar, es inútil, a veces repite nombres, a veces hace acotaciones sobre alguno que nos hacen pensar que ese animal ya no existe, de pronto calla y vuelve a empezar la retahíla. Pero si te fijas, verás que tras cada nombre hay un gesto, un sentimiento. 
Cada uno de los innumerables gatos es alguien muy peculiar para ella, que se ha convertido en su protectora, en quien proporciona una seguridad a esos animalillos condenados a mendigar en ese mundo regido por humanos. Es un modo de solidaridad que podemos entender pudiera dedicarse a causas más grandes.
Viéndola no lo parece, pero ella tuvo un pasado. Seguro que fue una niña muy mona que llegó a ser una chica atractiva y luego una mujer que formara una familia, hasta que la línea de su vida en algún momento se rompió y cambió su dedicación por esas cosas que interesan a los humanos hacia esas otras que interesan a felinos. 
Y como recompensa recibe ronroneos.
Porque la solidaridad se recompensa. 
Con cariño.

domingo, 15 de octubre de 2017

Convocatoria para el jueves 19 de octubre de 2017 y relatos participantes. Tema: Solidaridad.






La idea que tenía para proponer esta semana era otra, pero como este mes he tenido el honor de prologar el volumen mensual de Cinco Palabras, dejo aquella idea para próxima ocasión, puesto que me gustaría acercar los encuentros semanales de las cinco palabras solidarias y el de los jueves literarios.

Por eso propongo, para jueveros, escritores solidarios, contadores de semanas o cualquier otro aficionado a la escritura, escribir sobre solidaridad, una palabra que, conforme a la primera acepción que le da la RAE, significa: Adhesión o apoyo incondicional a causas o intereses ajenos, especialmente en situaciones comprometidas o difíciles.

Eso es lo que os pido, relatos que cuenten historias de solidaridad, sean reales o imaginadas.

Creo, como dije en aquel prólogo, que en este momento en el que tantos levantan banderas que separan, es preferible levantar los cinco dedos que cada persona, salvo enfermedad o accidente, todos tenemos en cada mano, como bandera que no separa, sino que abarca a toda  la humanidad, a quienes sabemos que el mundo no tiene barreras.


RELATOS PARTICIPANTES:


1º, el de Carmen Andújar en Mezclando arte.
2º, el de San en Y nacimos casualmente.
3º, el de Molí del Canyer en Molí del Canyer.
4º, el de Campivampi en Campirela.
5º, el de Yessy Kan en Manifestkan.
6º, el de Tracy en Tracycorreccaminos.
7º, el de Vivian Rodríguez Dorgia en La Piazza della Luna.
8º, el de Pitt Tristán en comentario a esta misma entrada.
9º, el de Fabián Madrid en Cuentos, historias y otras menudencias.
10º, el de JLo en Cuando el arte ataque.
11º, el de Montserrat Sala, en Reflexions en veu alta
12º, el de Juan Carlos, en ¿Y qué te cuento?

miércoles, 4 de octubre de 2017

¿No estáis dando demasiada importancia a bobadas?


Esta semana San nos pide que escribamos un relato titulado la imagen y su protagonista, siendo la imagen la que encabeza esta entrada.

Y pide que lo hagamos en cien palabras o menos. Y aunque soy eterno enemigo de escribir mirando el contador de palabras al final le estoy cogiendo el gusto y bien, a continuación viene ese relato.

Podéis leer otros en este enlace.




Buenas tardes, tengo que deciros que dais mucha trascendencia a bobadas, os indignáis por lo que dice gente que no conocéis  y os ocupáis de vengar sus afrentas. Cuestiones que perturban vuestras vidas y no le aportan nada.
¿Qué quién soy? Pues ese globo de gafas, el minion.
 ¿Qué no soy nadie para opinar? Sabed que soy doctor en Sociología pero, como no hay trabajo de lo mío, me dedico a lo que sale.
Y esto me llena, esto sí es trascendental: estoy creando alegría.
Hasta otra, os dejo (me están vendiendo… )
¡Qué carita de ilusión tiene ese niño…!





miércoles, 27 de septiembre de 2017

Música, maestro


Esta semana Roxana nos propone escribir bajo el tema música, maestro. A partir de esa idea he creado un texto 

Os lo dejo, con la recomendación de visitar este enlace para leer otras visiones de la misma propuesta.

Y un vídeo de una de las últimas canciones que me han emocionado, por si alguno lo quiere escuchar.






MÚSICA, MAESTRO, pero música de verdad, de la que trasmite sensaciones y sentimientos.
MÚSICA MAESTRO, pero música que alegre y no exacerbe, que permita y no exija, que hechice el ánimo pero no la mente, que no adoctrine, que permita pensar.
MÚSICA, MAESTRO, con suficiente variedad para no caer en la rutina y suficiente calma para poder vislumbrar nuestro rumbo, con el ritmo que impulse a la locura y compás que nos mantenga en los parámetros de la razón.
MÚSICA, MAESTRO, para bailar hasta el final del amor, en un zigzag que esquive los zarpazos que lanzan los creyentes de las mentiras de la posverdad.
MÚSICA, MAESTRO, en definitiva, MÚSICA, con mayúsculas, de la que hace crecer el espíritu, diferente de esos jingles del flautista de Hamelin que tanto suenan en este tiempo.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Héroes




Éste jueves Ibso nos propone hablar sobre Héroes, heroínas o similares en su blog Camino a Utopía.
Aquí se puede ver el enlace a la convocatoria y a los relatos escritos bajo esa consigna.

Yo quiero recordar a uno de mis héroes.

Ese chico triste y solitario era como cualquiera de nosotros. Algunos lo conocían y podría estar en nuestro grupo de amigos, en el grupo de al lado nuestro, tal vez incluso habíamos coincidido en alguna ocasión. El caso es que tuvo una oportunidad de expresar su talento y allí estaba, con veintitrés años, sonando su voz entre tantas otras de gente que no era como nosotros.
Y como era como nosotros, hablaba de lugares conocidos como el Penta, contando historias sobre esa chica de ayer cuyos cabellos dorados relucen al sol. Una historia que también forma parte de mi vida, tuve mi chica de ayer, de cabellos dorados, conocida en ese local donde se escuchaba buena música.
Era como nosotros en aquel tiempo en que Madrid empezaba a soñar en dejar categorías regionales y alcanzar la primera división de las ciudades europeas.
Era como nosotros, pero más brillante y se convirtió en nuestro héroe y, al igual que  nosotros, buscaba su heroína. Lo malo es que él la encontró en mercados negros. No tenía cabellos dorados.
En su desordenada habitación se producía una lucha de gigantes, héroe contra heroína, lucha que irremediablemente terminaba con una fusión de ambos. El sitio de su recreo quedó arrasado, no por olas de un océano de sol, sino por las de aquella heroína sin talento pero cuya fortaleza se imponía sobre mucho más que era mucho menos talentosa que él, pero era fuerte y él frágil.

Nos iban llegando noticias sobre aquella relación, intuíamos polvos blancos sobre nuestro héroe, arrastrado por un cabello blanco. 
Veíamos que él, a diferencia de muchos de nosotros, no había sido capaz de hacer frente a la vida, tal vez fuera debido a ese éxito o a su sensibilidad extrema, el caso es que cada vez lo veíamos peor, aunque siempre maravilloso, como en este vídeo.



Cuando mi hija estuvo de prácticas en la clínica Puerta de Hierro una compañera suya comentó ¡Menudo yonki nos han traído! Y una enfermera veterana la pidió respeto, explicándole que ese yonki era un mito.
Y fue en esa clínica donde acabó la lucha de gigantes, donde el héroe no pudo sobrevivir a los golpes que le había infligido la heroína.

miércoles, 23 de agosto de 2017

En nombre de dios

Esta semana Maribel ha propuesto escribir sobre qué se hace en nombre de dios. Desde el enlace en que está el nombre de mi amiga se puede acceder a otros relatos sobre este tema.
El mío será una reflexión que puede leerse escuchando este vídeo:





Bien decía la mítica Romántica Banda Local (ver vídeo) que lo primero en caer fue la palabra dios…
En Las cenizas de Ángela el autor hablaba de cómo los profesores les hablaban de morir por la patria, los curas de morir por dios y reflexionaba que él lo único que quería era no morir de hambre.
Porque los humanos parece que nos dividiéramos entre ovejas y pastores. Como dijo mi amiga bloguera Esther Planelles en un comentario en este blog, los seres humanos tendemos tanto al gregarismo como a la destrucción. Gregarios como ovejas y susceptibles de caer en los rebaños comandados por seres humanos que aspiran a ser pastores y encaminarnos hacia la lucha. Creo que nadie, en su sano juicio, aceptaría integrarse en un rebaño, por eso los pastores apelan a creencias o sentimientos como la religión, la patria, el club deportivo, las ideologías políticas, el pueblo, la libertad, la raza…, incluso el amor por los animales. Apelar a esos grandes conceptos les permite manipular a sus seguidores y constreñirlos a los prados que ellos desean, aprovechando que el ser humano en su más inmensa fragilidad ha necesitado de dioses a quién confiar su destino y buscar una explicación a nuestra existencia en la tierra (cito a Maribel en su convocatoria).
Aunque sea fácil crear dioses, El que no crea su propio Dios es un perezoso, dijo Hesse, hay muchos perezosos y muchos inseguros que siguen al dios que inventa cualquier pastor abyecto para tratar de llevarles a su redil y enfrentarles con quienes hayan ido a otro.
Esto lo recoge excepcionalmente Amin Maalouf en su libro Identidades asesinas. Hay quienes pretenden exacerban las diferencias y minimizar aquello que nos une con otros grupos. En definitiva, incluirnos en un grupo y enfrentarnos con cualquier otro.
Actualmente la situación es dramática, especialmente porque los medios de comunicación en informarnos con datos, han optado por ser perros de los pastores que pretenden encerrarnos.

A modo de ejemplo, es bestial cómo tengo el teléfono de mensajes islamófobos y catalanófobos, pero no temáis, tengo casi tan poco espíritu de gregario como de pastor. Más o menos como esta oveja anarquista:

viernes, 18 de agosto de 2017

Cansancio mental


Cualquier idea que haya tenido para escribir este jueves ha quedado borrada por lo sucedido esta tarde en Barcelona.
Algo tan terrible como tantos actos de violencia gratuita que cometen esas criaturas que dicen amar la muerte lo cual debe tener causa en que les falla alguna pieza, porque si es terrible pensar en activar una bomba por control remoto o impactar con un avión contra unas torres, lo es más conducir un vehículo arrollando personas, viendo de modo inmediato y en 3D, en 5sentidos, las consecuencias de su “gesta”.
Algo falla en la cabeza de quien es capaz de hacer eso, más cuando conduce en zigzag, para aumentar el daño.
A la vista de ello, unas peticiones:
Que no caigamos en el cansancio mental de considerar que los musulmanes son malos. En cada grupo social hay el mismo porcentaje de malvados, pero hay grupos en los que algunos gilipollas potencian las malas acciones para generar enfrentamientos y siempre hay algún idiota dispuesto a hacerles caso, porque (sorprendentemente) el discurso del odio vende más en algunos mercados que el discurso del amor.
A ver si los servicios sociales o penitenciarios encuentran una forma de arreglar esas cabezas, porque da mucha lástima que existan seres con tan poca empatía.
Es injusto pero es normal, a uno le afectan más los atentados cuando suceden en un lugar conocido y en este caso no solo ocurrieron en un lugar conocido, en el que hace tres meses estuvimos tan felices una serie de personas maravillosas, entre ellos algunos ilustres jueveros.


Cualquier idea que haya tenido para escribir este jueves ha quedado borrada por lo sucedido esta tarde en Barcelona.
Algo tan terrible como tantos actos de violencia gratuita que cometen esas criaturas que dicen amar la muerte lo cual debe tener causa en que les falla alguna pieza, porque si es terrible pensar en activar una bomba por control remoto o impactar con un avión contra unas torres, lo es más conducir un vehículo arrollando personas, viendo de modo inmediato y en 3D, en 5sentidos, las consecuencias de su “gesta”.
Algo falla en la cabeza de quien es capaz de hacer eso, más cuando conduce en zigzag, para aumentar el daño.
A la vista de ello, unas peticiones:
Que no caigamos en el cansancio mental de considerar que los musulmanes son malos. En cada grupo social hay el mismo porcentaje de malvados, pero hay grupos en los que algunos gilipollas potencian las malas acciones para generar enfrentamientos y siempre hay algún idiota dispuesto a hacerles caso, porque (sorprendentemente) el discurso del odio vende más en algunos mercados que el discurso del amor.
A ver si los servicios sociales o penitenciarios encuentran una forma de arreglar esas cabezas, porque da mucha lástima que existan seres con tan poca empatía.
Es injusto pero es normal, a uno le afectan más los atentados cuando suceden en un lugar conocido y en este caso no solo ocurrieron en un lugar querido, en el que hace tres meses estuvimos tan felices una serie de personas maravillosas, entre ellos algunos ilustres jueveros.

miércoles, 5 de julio de 2017

Juegos de jueves (o viceversa)






Esta semana Inma nos propone escribir sobre juegos y a continuación mi relato (recuerdos) de juegos.
Podéis leer otros relatos en el enlace con el blog Molí del canyer


Ahí va, el pobre, solo, cabizbajo, con las manos en los bolsillos y los morros enhiestos. el recreo de hoy es tiempo perdido, un tiempo que a sus catorce años le parece una eternidad. Camina rodeando el campo grande, donde en los recreos se reúnen una cincuentena, casi todos, para jugar un partido de fútbol.
Él no, porque cayó en desgracia con Chemari, el dueño del balón oficial de la liga con el que se juega en el recreo y que, como amo del balón, decide quien juega y quien no.
Es cierto que a veces Kiko lleva el suyo, pero no es oficial de la liga y no mola tanto como el de Chemari.
Ahí va el pobre, solo, cabizbajo, con las manos en los bolsillos y lesos morros. Reírse de los razonamientos de Chemari en clase de física le ha condenado al destierro que asume así, caminando alrededor del campo grande. Mira el partido. Álvaro ha marcado gol, unos gritan eufóricos, otros discuten culpabilidades. Él piensa que si hubiera estado allí habría impedido ese gol porque es muy buen defensa. Llega (solo y cabizbajo), al extremo sureste, ese que marca los límites del colegio. Más allá el arroyo al que todos presumen haber llegado pero nadie lo reconoce ante los profes, sería la expulsión inmediata.
Si jugara no lo pensaría, pero ahora, solo, le vuelven los pensamientos de cada noche, sus sueños con Marta. Idea mil formas de relacionarse con ella que nunca puede llevar a cabo. Si pudiera hablar con ella… estar cerca de ella…
Su camino ha terminado de bordear el campo y alcanza ese en el que las chicas juegan al volley. En el fútbol hay bronca porque Miguel ha derribado a Luis, una dura entrada. Sonríe, si él hubiera estado allí seguro que habría sido quien hubiera sido él quien derribara a ese fantoche.
Distraído por el lance del fútbol, no se da cuenta de lo cerca que está de la chica de sus sueños. Ella le saluda sonriente y le pregunta que hace.
Y él empieza a arrancar una respuesta que empieza con tartamudeos y que consigue hilvanar una frase coherente suena el timbre y Marta se despide con una sonrisa y le dice ¡nos vemos! y él se queda allí, sin haber jugado al fútbol, sin haber dicho nada a Marta y camina cabizbajo, con los morros salientes y las manos en el bolsillo. Y lo hace tan despacio que llegará tarde a clase.
Don Demetrio le castigará.


miércoles, 28 de junio de 2017

Escoge una y cuenta



Entró allí donde supuestamente tenía todas las opciones, toda la libertad para dirigir su mirada en ese moderno aleph, en ese completo observatorio del mundo. Pero sintió cómo fuertes corrientes le empujaban con fuerza hacia unos mismos lugares.
Rebelde por naturaleza, aguantó las fuertes corrientesdecidió prescindir de esa maravilla de nuestro tiempo y buscar su propio camino, sin que esos grandes medios trataran de reconducirle adonde va (adonde llevan a) la mayor parte de la gente.

 Éstos.


Buscando su propio camino de repente encontró el viejo camino. Apareció ante él con toda la claridad, como una señal de verde esperanza en un mundo que se ennegrecía a marchas forzadas y que ya había adquirido un tono gris monocorde de globalización malentendida.


Si el buzón era el comienzo del camino para una carta, podía serlo para él y lo siguió hasta llegar allí:


Traspasar aquel arco era fácil, el portón estaba abierto, pero nada le aseguraba la posibilidad de volver atrás. Luchaba entre su atracción y su miedo. Si la vida fuera una de esas malas películas americanas, en aquella mansión ocurriría algo dramático. Pero como no le gustaban esas películas. Entró.
Y tras sus dudas encontró que esa realidad verde vegetal teñida de gris piedra, combinada con verde vegetal  encerraba un mundo de colores que intentan borrar quienes pretenden pastorear el rebaño de humanos con luces de neón.
Lo cual ya no le importaba, porque allí encontró el verdadero aleph.


.

Claro, después de disfrutar de esa biblioteca volvió a su casa y volvió a usar esos buscadores mercenarios, pero en su fuga rebelde disfrutó mucho que le dejó un impresionante recuerdo, que además podría contar si algún día se decide a contar sus historias.



Este relato se incluye entre los redactados con la inspiración de la convocatoria realizada por Charo, proponiendo diversas fotografías.
Los relatos de mis compañeros se encuentran en este enlace.

viernes, 23 de junio de 2017

Jueves de tentaciones


Esta semana Leonor nos pide que escribamos sobre tentaciones y, venciendo la tentación de la pereza contaré algo sobre la tentación que me arrastró lejos de la convocatoria juevera. 



La tentación nació hace tiempo, creció, pude caer en ella, pero fue tan breve que aún dejó más ganas y crecía y no paraba de crecer.

Así que pedí permiso, puse excusas y el jueves salí a conocerla, dejando a un lado mis obligaciones laborales, blogueras, porque había llegado al punto en que no podía dejar de pensar en ella. Tenía que verla, admirarla, tocarla…

El viaje no fue un camino de rosas,  ya lo sabía. Calculaba un viaje por carreteras comarcales, atravesando bosques. Sabía que afrontaría las carencias de tantos servicios que hoy nos son imprescindibles, pero me lancé hacia ella. Eva merecía cualquier esfuerzo.


El camino fue penoso, 


Hay vacas realizando labores de vigilancia mientras pasan sus terneros, 


 otros tramos tienen trazados imposibles con riesgo evidente de desprendimientos,



 hizo falta adentrarse por caminos sin asfaltar que conducen directamente a la tempestad… 

Todo sin teléfono, sin más recursos que los que llevaba encima, sintiéndome un humano, un animal vulnerable, que puede acabar su vida dentro de la naturaleza más salvaje y ser recogido por su servicio de recogida de basuras, constituido por esa bandada de unos cuarenta buitres que nos sobrevolaron.



Pero nada nos arredró, pasamos incluso frío en medio de esa ola de calor que sufría el resto del país, llegamos hasta el bosque de Condemios de Arriba y conocimos a Eva, estuvimos a su lado, la sentimos, la vimos, la palpamos…  


Y también a otros personajes como este guerrero celtíbero.


Pese a todo la tentación aún sigue creciendo… Cualquier día vuelvo a dejar mis obligaciones para volver a hacer un viaje por la Sierra Norte de Guadalajara, un lugar tan despoblado, tan lleno de naturaleza y tan bello que parece increíble que esté tan cerca de Madrid.
¿Os venís?

Más relatos sobre tentaciones en la Playa del Castillo.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Terrorismo, el momento que no dejó vuelta atrás




Gus nos propone esta semana hablar del terrorismo que ha sufrido nuestro país, que en España sería el de ETA, el que más hemos sufrido.
Cuando leí esa convocatoria escuché esta versión del Golden slumbers de los Beatles interpretada por el gran Ben Folds (BSO de I am Sam).


Los otros relatos pulicados bajo la misma fuente de inspiración se encuentran en el blog Juliano el Apóstata.



Como seguramente pocos verán el vídeo, mi personal traducción de la letra sería la siguiente:

Hubo una vez una forma de volver a casa
Por favor, cariño, no llores
Yo te cantaré una nana.

Sueños dorados en tus ojos
Que hacen que te despiertes con una sonrisa
Duerme cariño y no llores
Yo te cantaré una nana.

Y mi relato es este:

Hubo una vez una forma de volver a casa. Podía hacerlo en cualquier momento hasta que moví el dedo índice y esa posibilidad quedó postergada por treinta años.
Fue solo consecuencia de hacer un gesto tan sencillo como flexionar el dedo índice, con el que quebré la rigidez de una pieza metálica. Un gatillo de una pistola cuyo cañón enviaba su mirada negra hacia la nuca de aquel tipo.

La bala asesinó mi opción de volver a casa en cualquier momento.

Eso ocurrió cuando creía que los verbos se conjugaban en primera persona de plural si nos referíamos referidos a la patria. Cuando creía que nosotros éramos centenas de miles. Cuando creía en lo que decían aquellos tipos que hablaban en nombre de la patria.


Duerme, cariño, sueña esos sueños dorados, mantén la sonrisa al despertar, no llores cuando despiertes y yo no esté. Prometo que algún día volveré y te cantaré una nana.

Ella no podrá, el hombre que aparece en sus sueños dorados nunca podrá volver a casa, nunca le cantará una nana. Esa bala que salió de mi pistola cuando flexioné mi dedo índice y siguió el camino de la mirada negra del cañón entró en su nuca acabando con su vida.


domingo, 28 de mayo de 2017

Recuerdos de Barcelona


Con el recuerdo aún grabado en la piel, con el recuerdo de quienes estuvieron y el que tuvimos hacia  quienes no pudieron estar, lleno de ese afecto de amigos y de esa belleza que compartimos con letras, imágenes y vivencias, he realizado este vídeo.
Muchas fotografías las hicieron los participantes del encuentro, otras mías.
Gracias a todos los que estuvisteis, por tan buenos momentos y a quienes estuvisteis en nuestro recuerdo, por los momentos que seguro habríamos disfrutado también con vosotros.



video

viernes, 19 de mayo de 2017

Este jueves marinero: ¡Qué viene, qué viene!

Esta semana el tema propuesto es nuestra relación con el mar. Los relatos se pueden encontrar en el blog de Encarni :Brisa de Venus.



De niños nos preguntamos porque hay esas filas de conchitas en las playas. De adultos dejamos de hacernos la pregunta, solo evitamos pisarlas cuando entramos o salimos del mar.
La pregunta vuelve, como la marea, cuando uno tiene hijos que nos la hacen. Entonces contestamos tratando de dar una respuesta contundente y (sobre todo) que no genere nuevas preguntas que nos abstraigan de nuestro atención, (la mujer del bikini rojo de de dos sombrillas más allá).
Pero para escribir hay que ser niño (y viejo y troglodita y astronauta, hay que ver el mundo de todas las maneras), así que hago de nuevo esa pregunta ¿Qué hacen esas filas de conchitas en la playa?
Si fuera escritor de terror hablaría de un cementerio de almejas, un lugar maldito. Las almejas, cuando sienten que su vida llega a su fin viajan hacia la costa porque, igual que los de tierra adentro anhelamos el mar, a ellas les emociona ver la tierra.
(NOTA 1, hay un que inventarse algo para explicar cómo viajan las almejas. NOTA 2, hay que descubrir/inventar algo que provoque un miedo atávico de los humanos hacia las almejas).
Bien, esa idea no me funciona, así que mirando en el móvil descubro una oferta para descargar una app que permite conocer el estado de ánimo de las almejas.

Es cara, pero dado en Barcelona hay que leer un relato sobre el mar y que no tengo otras ideas, la compro. Aparece una barra gris que va verdeando de izquierda a derecha y cuando llega a su fin y se pulsa ACEPTAR, ocurre algo sorprendente.
Escucho vocecillas que gritan ¡Qué viene, qué viene! hasta que llega una ola, revuelca a todas las conchitas y se marcha., Entonces hay risillas y algún quejido
No sé el tiempo que pasé así, como tonto, escuchando en el teléfono la sucesión de los mismos hechos y mirando como las olas venían y se iban hasta que, viendo que la marea subía al punto de llegar hasta donde estaba sentado, como soy oviedista, me marché antes de tener el culu moyáu[1].
Debería eliminar esa app porque mi teléfono está prácticamente lleno, pero cuando pueda volver al mar quiero volver a ponerla en marcha y probar si puedo comunicarme con ellas, y hacer que me cuenten sus historias bajo el mar.




[1] El archienemigo del Real Oviedo es el Gijón, a quienes se conoce como los de culo mojado, por aquello de ser de costa. Mi referencia es una broma, también soy simpatizante del Sporting de Gijón.

viernes, 12 de mayo de 2017

Análisis jurídico de los relatos sobre contratos.



Esta semana Nieves (aquí) nos propone escribir sobre contratos, algo que forma parte de mi trabajo, así que he decidido participar analizando cada relato con un análisis sobre los aspectos básicos de un contrato: partes, objeto y consentimiento. Ello con un toque pretendidamente desenfadado que confío no moleste a nadie.

Versos en el mercadillo de los jueves (Juan): Lo que retrata es un contrato perfecto, aquí interesa más estudiar por qué la policía impide tal comercio. Eso en el mercadillo del Ayuntamiento en que trabajo no ocurriría
El contrato (Montserrat). Contrapone esos contratos perfectos, sin firmas, frente a esos que se plasman con todas las formalidades pero en los que el consentimiento tiene razones ocultas, turbias.
Este jueves: Contrato (Leonor). Un caso complejo. Uno de los contratantes no está seguro sobre la voluntad de la otra de cumplir lo pactado. Desde la frialdad jurídica resultan meras impresiones que no tienen valor para denunciar un incumplimiento.
El pacto (Carmen). Si Montserrat defendía el apretón de manos, Carmen defiende la mirada a los ojos como medio de dar el consentimiento y, efectivamente parece más válida. Claro que un apretón de manos comme-il-faut conlleva mirada a los ojos…
Firmar el contrato (Verónica), (Que me hizo buscar en el DRAE lo que significa sinalagmático). Vemos (en la imagen) el consentimiento y las partes, pero queda sin definir el objeto. En un plano literario lo podemos imaginar, pero jurídicamente sería necesario haberlo definido.
Contrato de palabra (Inma-Molí del Canyer). Muy interesante. Alguno de los contratantes no pretende cumplir su prestación, pero las circunstancias actuaron como fuerza compulsiva para hacer que se cumpliera.
Juramento inquebrantable (Campirela). Aquí encontramos un contrato que se resuelve a petición de una de las partes, pero lo interesante y curioso es que  eso rompe también un pacto de corte sentimental con otra persona que había suscrito un contrato igual al que se resuelve.
Contrato exquisito (Fabián). Este relato está contado en exclusiva por uno de los contratantes, luego es una visión subjetiva. Además, el objeto es secreto. Total, que confiamos que se respete lo pactado, porque si no, con los datos que tenemos no se podría exigir su cumplimiento.
El contrato-Anhelo (Yessy). El contrato fue firmado  ratificado sin firmas ni apretones, con tres guiños seguidos (me encanta, podríamos exportarlo al mundo actual, sería más ecológico que firmar sobre papel), pero una suscribiente tiene reservas mentales sobre cumplir su prestación. Podemos defenderla dado que aceptó en estado de necesidad.
A veces se cambia de opinión (Tracy). Una larga negociación que no termina de firmarse y otra que apenas sugerida se concreta. Y, por si se dudara, ese contrato express se está cumpliendo a la perfección..
De contratos y afines (Mónica-Neo). Establece una distinción que no se estudia por  parte de los expertos, contratos sobre cosas trascendentes y  transacciones de intercambio de bienes y compromisos. Y es muy importante.
Concertados (María). Como en el caso de Fabián, solo conocemos la visión de una parte. Además nos cuenta la negociación, aunque parece más que probable que la otra parte va a aceptar.
Contratos (San). Un caso de verdadera justicia, asumiendo una heredera la obligación asumida por su abuelo, uno de esos hombres de palabra.
El contrato (Demiurgo). Aquí comenzamos con un contrato que, una vez más, sería nulo porue se firma bajo coacciones. Es posible que los tribunales no lo vean así, dado que la coacción procede de megacorporaciones. Por eso es realmente necesaria la fuga del personaje hacia un lugar donde no exista la posibilidad de estradición.

jueves, 4 de mayo de 2017

Un relato en escenarios ofrecidos por Roxana.


Debajo de las nubes, su mirada estaba perdida en el horizonte.

A su mente llegaba la historia de Linda. Llegaba, no sabía de dónde.
Todos decían que le llegaba a través de su imaginación, pero él pensaba que esas historias estaban flotando como cintas en el viento y que solo había que recoger y saber interpretar
No importa tanto la manera en que llegó como la propia historia de Linda, la muñeca que vive en un pueblo aislado pero feliz, en el que la vida discurre sin conflictos pues no existen las ambiciones, de modo que todos disfrutan en armonía de la abundancia de recursos que les ofrece la naturaleza, a la cual cuidan con mimo sabiendo que es su casa.

Viendo a Linda en la fotografía anterior comprobamos que hace honor a su nombre. Es una muñeca alegre y optimista y, sobre todo, muy curiosa, llena de ganas de conocer y explorar el entorno en que vive.
Una linda muñeca de porcelana a la cual su curiosidad la llevó a salir de su idílico entorno para conocer otros mundos, que sabía no eran felices, tratando de ayudarles llevándoles la filosofía de vida de su pueblo.
Sin embargo su aventura duró poco, su energía positiva fue objeto de burlas y de alguna agresión que la dejó maltrecha.

Linda pudo ser reconstruída, aunque se notan las cicatrices allí donde los fragmentos de su cuerpecito debieron ser unidos con pegamento. Incluso tiene algún agujero debido a que algún trocito nunca fue encontrado.
Cuando Linda notó que su historia salía de sí misma como una cinta y se la llevaba el viento, gritó que no quería que la moraleja fuera quedarse en su tierra, quería que constara que lo suyo fue un accidente, pero quie seguía ansiando conocer y mejorar el mundo.
Hoy, el hombre de la montaña guarda esta historia para que pueda llegar a otros, servir de aprendizaje o de reflexión o, sencillamente, que la historia de Linda no se pierda si los vientos erosionan la cinta que la contiene hasta hacerla incomprensible.
Por eso la escribe, sabiendo que el libro que la contiene quedará guardado con el celo de una rigurosa bibliotecaria en la estantería adecuada para que cualquiera que por allí se asome la pueda conocer.




Otros relatos basados en los escenarios propuestos por Roxana en este enlace.

miércoles, 19 de abril de 2017

Calendario de relatos

Imagen relacionada






Ah, compañeros, sois imprevisibles, por eso no dejáis de admirarme. El caso es que mi plan era colocar todos los relatos por orden de la fecha en que se desarrollaran, pero nada más empezar a leer me he dado cuenta que mi plan es imposible.
Así que ahí van los enlaces con los relatos escritos bajo la inspiración de una fecha, por orden cronológico, no de la fecha a la que se hace referencia, sino al de publicación de cada uno de ellos:

01.- Leonor, una fecha esperada con ilusión.

02.- Vivian, 20 de abril de diferentes años.
03.- Carmen, 1 de marzo de 2010
04.- Gustavo-Juliano, 20 de mayo de 1959
05.- Campirela, 22 de junio
06.- Yessy, Siglo XIII EC
07.- Fabián, El día que los presentaron.
08.- Montserrat, ecuador de la primavera.
09.- Yo, hasta el 19 de abril de 2017.
10.- Alfredo, 20 de abril
11.- Mirella-Diva de Noche, 19 de abril de 2017.
12.- María Liberona, varias fechas.
13.- Mónica-Neogéminis, 31 de diciembre de 2599
14.- María Perlada, 27 de abril... ¿O 20?
15.- Rosa Desastre, abril.
16.- Ame, plazo.
17.- Mamaceci, 20 de abril o cualquier otro, la rutina.
18.- Tracy, cualquier día, todos.
19.- Pepe, 22 de enero de 1970.
20.- Nieves-Matices, 20 de abril, no se sabe de qué año.
21.- El demiurgo de Hurlingham, 19 de abril, día de la autonomía de las personas virtuales.
22.- Verónica, el día del juicio.
23.- Roxana, el día que nació Valentino.

sábado, 15 de abril de 2017

Convocatoria literaria: Este jueves un relato con fecha.

Pedí a oí convocar un jueves de final de abril porque es una época del año que me gusta. Será porque en estos días es mi  cumpleaños y el de mi hijo, será porque en este tiempo la climatología es imprevisible.
El caso es que al ver que me tocaba el jueves 20 de abril, como fan de los Celtas Cortos, no pude evitar pensar en la canción de ese título. Como esa canción ya me harta, os pongo el vídeo de otra del grupo que me gusta más.




Y en consonancia con ello, pido que los relatos de esta semana estén basados en una fecha. En la canción es la fecha en la que se escribe una carta, lo cual es una opción,  pero valdrá cualquier relato en el que tenga importancia alguna fecha concreta.
Y nada más, os dejo esta convocatoria para que continúe el show de los jueves.

viernes, 7 de abril de 2017

Amores de infancia


Esta semana los relatos del jueves se encuentran enlazados en el blog Molí del Canyer, desde el cual Inma nos pide que hablemos sobre amores de infancia.
Aquí están mis recuerdos:


Como primera toma me quedo con aquella en la que compartimos cama en una siesta. Nuestros padres (ahora lo imagino, entonces ni me fijé, como seguramente tú tampoco) nos mandaron a la cama después de una comida en la que debía haber corrido el vino y querrían una sobremesa sin que estorbásemos. Seguramente terminaron echándose la siesta, pero ellos durmiendo, no como nosotros.
Si esto lo lee alguien pensará algo que no ocurrió, porque a nuestros ocho o nueve años compartir cama era eso, estar juntos e imaginar. Me acuerdo que te veías como una princesa de cuento árabe y yo como un explorador en la selva y al final nuestros caminos se encontraban y el explorador rescataba a la princesa y terminaba con un beso, pero en aquel entonces los besos eran en la mejilla.
La siguiente toma sería en la playa, tú ya eras adolescente y yo casi. Me parecías muy mayor, inalcanzable para mí, ya usabas la parte de arriba del bikini y llegaste a ser más alta que yo. Realmente me sentía una oruga que admiraba a esa mariposa que eras tú. Recuerdo especialmente aquella vez que te caíste de un ciclomotor (tú ibas en ciclomotor, con tus amigos, yo en bici, solo). Recuerdo que llegaste llorando, yo me alarmé, fui a consolarte y cuando me enseñaste tu muslo herido probablemente la primera vez en que me sentí verdaderamente atraído por un muslo femenino. Y la primera vez en que tuve que hablar de tu herida, cuando esa era la zona que menos me interesaba.
Ahora haremos un flash-back y llegaremos a cuando éramos más pequeños y nuestros mayores decían que éramos novios. Tú lo asumías, siempre lo asumiste hasta justo el momento de la toma anterior, hasta que te hiciste mujer. Yo en cambio lo consideraba absurdo ¿para qué quería una novia? Ya estaba bien, éramos amigos. Bueno, a ti no te lo decí porque no quería romper tu ilusión. Creo que me faltaba entender algo, eso que comprendí cuando tu frágil cuerpecito de niña pasó a ser un atractivo cuerpo de mujer.
La última toma debe ser en un aeropuerto. Allí solíamos coincidir para recibir o despedir amigos de nuestras familias y seguíamos buscándonos, juntándonos y hablando para mantenernos al corriente de cómo evolucionaban nuestras vidas. Y llegó el momento en que dejamos de vernos. Los dos nos marchamos de Madrid.
No fuiste princesa, tu vida te mantuvo en los aeropuertos.
Yo tampoco exploré África, la vida me llevó a transitar por carreteras secundarias.


miércoles, 29 de marzo de 2017

Me falta...


33


Este jueves los relatos se encuentran en el blog de Gus y la propuesta que los agrupa es me sobre mucho mes al final del sueldo.

Escribiendo lo que escribo esta semana he tenido muy presente esta canción de mi querido Leonard Cohen, que os dejo por si alguien quiere amenizar con música la lectura.




Me sobra mucho mes al final del sueldo
y me falta mucha paciencia para soportar tanto semianalfabeto petulante
Me sobra mucho sueño después del despertador
y me falta mucho tiempo para realizar mis sueños,
(también dinero, aunque mis sueños son bastante baratos)
Me sobran mucha palabrería más allá de mi atención
y me falta escuchar palabras que tengan significado
Me sobran mucha promesa al final de mi credulidad
y me faltan compromisos que alimenten mi ilusión



Y como nunca sobra el amor, enlazando con el tema musical, 
quisiera llegar bailando hasta el final del amor.