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¡Felices Navidades!

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miércoles, 19 de octubre de 2016

¿Qué hace esto aquí?




Esta semana haré algo inusual. Tengo ya escrito el relato para el halloblogween, que se basa en una idea que se me ocurrió este verano y se titula El último pensamiento del Profesor Matesanz.
Así que jugando un poco con las ideas, esta semana, dando nos convoca Charo para dos citas, escribiré un relato previo al del halloblogween, que más que un capítulo 0 es un capítulo -1.
ANTES DEL ÚLTIMO PENSAMIENTO DEL PROFESOR MATESANZ

Allí estaba, como cada noche, cerrando las bolsas de basura en las que se depositaban los residuos generados por su familia para llevarlos a los contenedores correspondientes. Su familia esperaba, en cualquier momento, escucharle gritar ¿QUÉ HACE ESTO AQUÍ?
Lo diría sosteniendo un envase de yogurt al que estarían adheridos algunos de esos hilos blancos de las mandarinas. Si el responsable no confesaba, le localizaría con precisión detestivesca para castigarle con una cascada de silogismos:

- Las materias primas son escasas y se encuentran en países en los que la civilización es una quimera.
- Para obtener a buen precio esa materia prima nuestras empresas necesitan que esos países tengan gobiernos que las traten bien.
- Y procuran que personajes de medio pelo lleguen al poder para que lo ejerzan en función de sus intereses, que suelen ser los contrarios a los de su pueblo.
- Por eso aquellos países no tienen posibilidad de desarrollo y sus nativos tienen que emigrar.
- Y tras un periplo largo y duro, que muchos no pueden soportar, los que llegan se encuentran sociedades como la nuestra, donde les resulta difícil abrirse camino. Muchos nunca lo logran.

¿Era demasiado vehemente en sus creencias? Sabía que su mujer y sus hijos temían el momento en que cerraba las bolsas de basura, temían ese grito les erizaba la piel. Pensó en suavizar su actitud, pero le era imposible, ver un tetra-brik en la bolsa verde hacía que hirviera su sangre.
Camino de los contenedores, con sus varias bolsas, se preguntó si él mismo había cumplido su función vital. Sus hijos ya eran mayores, había cotizado a la Seguridad Social para generar una buena pensión de viudedad… y sus enseñanzas estaban dadas, tal vez si desapareciera serían tomadas más en serio. Tal vez le había llegado el momento de reciclarse.
Y con ese pensamiento en su mente, el profesor Matesanz desaparece por la izquierda del relato, donde están los contenedores y la luz es prácticamente nula.

Compraremos un artilugio que nos permita la visión nocturna para continuar contando la historia en el halloblogween.

Más relatos sobre la idea ¿Qué hace ésto aquí? en el blog de Charo.

21 comentarios:

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Sorprende tu inesperado texto como introducción al que vendrá para el Halloblogween, claro que sí... por lo que ha sido efectivo tu aporte para este jueves, doblemente jeje
Un abrazo

Tracy dijo...

Me he visto reflejada en ese capítulo cero, con la separación de residuos en las distintas bolsas. Espero que el siguiente jueves no me lo hagas pasar mal.
Un beso.

Roxana B Rodriguez dijo...

¡Que interesante! Y una buena reflexión. Esperaré al siguiente relato a saber cómo sigue.

¡Un abrazo!

Ester dijo...

El comentario sobre la pensión de viudedad me ha dejado un poco intrigada. Para la continuación vendré preparada. Abrazos

Esther Planelles Arráez dijo...

Tiene mucha gracia, yo también me enfado cuando descubro un desecho fuera de su correspondiente contenedor, aunque ya no me molesto en compartir mi frustración. Hace un tiempo que también pienso que va siendo hora de reciclarme, aunque todavía no sé en qué quiero convertirme. Espero la continuación, tal vez me ayude a inspirarme.
Un abrazo.

Juan L. Trujillo dijo...

Aunque somos cuidadosos con el reciclaje, es posible que algún recipiente de yogur se cuele en el cubo de los orgánicos, pero no por ello me pienso reciclar.
Lo que en muchas ocasiones hago es salir de estampida de las cercanías de los contenedores, debido a sus "penetrantes" olores.
Un abrazo.

Charo dijo...

Juan Carlos, eres único para enlazar unas ideas con otras. Me has dejado con la intriga por saber cómo continuará el relato para el Halloblogween y por otra parte me ha parecido muy ocurrente el relato sobre el reciclaje jajaja. Yo me pongo de los nervios cuando mi hijo tira una cosa en el lugar que no le corresponde...a veces me parece una esclavitud obsesionante (para mí, je,je).
Un beso

Leonor dijo...

Magistral amigo, nos dejas con la intriga. En cuanto a la obsesión por el reciclaje es verdad que se está convirtiendo en una esclavitud como comenta Charo. Pero todo sea por el bien del planeta, si no se lo cargan con una explosión nuclear de un tirón.

Un beso.

Yessy kan dijo...

Muy original tu relato, donde nos dejas una reflexión sobre el reciclaje que es de suma importancia para la sociedad. Nos dejas en suspenso, y me quedo a la espera de tu segundo aporte.

Pepe dijo...

Tengo serios reparos a la idea del reciclaje o mejor dicho a cómo se instrumenta el reciclaje en España. ¿Tan difícil sería, por ejemplo, un circulito en el producto con el color adecuado al contenedor al que debemos echarlo?. O recibir una compensación por las latas o botellas desechadas?. Podría seguir, pero para muestra bastan estos dos ejemplos. Quedo impaciente esperando las peripecias del profesor Matesanz.
Un fuerte abrazo.

Mamaceci dijo...

La verdad es que uno se acostumbra a reciclar, a lavar el material como si hubiera un miembro mas en la familia que come a diario en la mesa..
Muy buena idea dejas sembrada para el relato que seguirá, suena muy interesante!!
Abrazo Juan Carlos

Carmen Andújar dijo...

Espero ansiosa ese final. Y es que esto del reciclaje muchos no lo tienen muy claro.
Un abrazo

Juan Carlos Celorio dijo...

No.

Juan Carlos Celorio dijo...

Mmm, si ves el tema del Halloween, el título del relato y el cariz que toma esto vamos mal...

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Interesante lo de conectar dos relatos de distintas propuestas, de la misma blogera.
El relato recuerda lo importante del reciclaje, como algunas injusticias del mundo. A la vez que critica el grado de obsesión por algunas conductas, que tienen sentido. Lo de reciclar su propia persona es un extremo indeseable.
Saludos.

Maria Liberona dijo...

Sorprendente y muy buena historia

MOLÍ DEL CANYER dijo...

Pues me quedo con la intriga de saber como se reciclara el profesor. Por suerte aunque reciclo no tengo tantas manias porque al final parece que estemos programados como robots. Muy buen capitulo, espero la continuación, besos.

MOLÍ DEL CANYER dijo...

Pues me quedo con la intriga de saber como se reciclara el profesor. Por suerte aunque reciclo no tengo tantas manias porque al final parece que estemos programados como robots. Muy buen capitulo, espero la continuación, besos.

MOLÍ DEL CANYER dijo...

Pues me quedo con la intriga de saber como se reciclara el profesor. Por suerte aunque reciclo no tengo tantas manias porque al final parece que estemos programados como robots. Muy buen capitulo, espero la continuación, besos.

Diva de noche dijo...

Aqui esa cultura de reciclaje aun no se adhiere bien..la gente es muy floja e inculta.. tira las cosas por donde sea...
No todos claro, al menos yo he cambiado un poco y todo lo que es vegetal lo convierto en abono para mi huerto pequeño...
Igual, con respecto a tu historia..espero saber que macabro desenlace tienes...besos

Sara O. Durán dijo...

¡A qué contenedor iría a dar él?
Muy buena historia.
Un abrazo.