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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

miércoles, 17 de junio de 2015

Este jueves, un mundo nuevo




Rainer tuvo que recoger sus cosas y presentarse en Comandancia. De allí junto a un grupo de unos cincuenta soldados, les enviaron al puerto para abandonar la Noruega ocupada a bordo de un submarino.
Escuchaba los rumores que circulaban entre los seleccionados, pensando que eran meros palos de ciego. Él apreciaba que los seleccionados eran muy jóvenes y con un físico perfectamente ario.
No supieron cuanto tiempo estuvieron encerrados en el submarino. Cuando salieron fueron deslumbrados por ese sol que tanto habían ansiado, sufrieron un calor que nunca habían conocido y humedecía su piel hasta hacerles temer que se desintegrarían en sudor.
Les explicaron que estaban en Brasil y se dirigían a la Antártida para ser los colonos de un nuevo mundo en el que los valores del III Reich permanecerían vivos hasta que pudieran volver a imponerse sobre Alemania, sobre Europa, sobre el Mundo.
Así que su viaje continuó rumbo al frío y, cuando éste era extremo, fondearon para desembarcar en un puerto desde el que unos microbuses con tracción oruga se internaban en el blanco total, infinito hasta que, tras horas de viaje, surgiera aquello tan increíble ante ellos.
Era su próxima morada, Nuevo Berlin, un milagro en medio del desierto helado. Allí encontraron invernaderos con cultivos, establos con ganado, una cervecería, una sala de reuniones, aulas. Todo lo necesario para subsistir.
Y, lo más importante, cincuenta chicas, todas perfectamente arias, con quienes emparejarse y tener hijos que mantendrían viva la esencia alemana.
Rainer supo que ese era su destino, renunció a volver a ver a su familia, a volver a su pueblo, y se afanó en afrontar sus labores en ese nuevo mundo que le tocaba vivir, en el confín del mundo. Asumió su trabajo, cultivando verduras en uno de los invernaderos y, su tiempo libre lo dedicó a pasear con Ilka, la chica que cada día le gustaba más. Su matrimonio fue autorizado al cabo de tres meses.
Este relato termina con Ilke y Rainer haciendo el amor, plenos de placer, decididos a ser padres de un niño nacido en Nuevo Berlín.

Pero la historia continuó.. 

Otras visiones de nuevos mundos en este enlace al blog de Mónica.

22 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Una interesante historia de ciencia ficción. Philip Dick podría haber imaginado algo similar.

Atalanta dijo...

Por dios Juan Carlos, no des ideas de este tipo, que hay muchos pirados por el ciberespacio.

Küsse, Küsse.

Ester dijo...

La historia continuo... y fue fatal para algunos, para muchos. Un abrazo

Montserrat Sala dijo...

Muy imaginativo te muestras, y esto es bueno, y esperanzador, aunque dudo que fuera posiible, Y porqué trendian que ser todos arios?. Ciencia ficción pura y dura.
Un abrazo grande

Carmen Magia dijo...

Muy bueno tu relato, muy bien ambientado y... por suerte de ficción :)

En pocas palabras lleva mucho contenido.

Muchos besos

Tracy dijo...

Es tan interesante que tengo curiosidad por ver cómo continúa.

Tracy dijo...

Es tan interesante que tengo curiosidad por ver cómo continúa.

Amando SPH dijo...

Deliciosamente interesante tu relato... aunque por suerte ficción....
Un beso

H... (Perla Gris) dijo...

Pues sabes que me parece Juan Carlos? Que tu relato es digno de película, a medida que leía me iba imaginando el guión final... sería una buena película de ciencia ficción... Me ha gustado mucho, muchísimo, una visión interesante del nuevo mundo...
Besines...

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Con esos origenes no creo que el mundo que aspiraban a crear tuviese mucho futuro, aunque para el personaje al menos, la cosa venía pintando bastante bien jejej. Un fuerte abrazo, Juan Carlos y gracias por participar.
=)

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Con esos origenes no creo que el mundo que aspiraban a crear tuviese mucho futuro, aunque para el personaje al menos, la cosa venía pintando bastante bien jejej. Un fuerte abrazo, Juan Carlos y gracias por participar.
=)

Magdalia dijo...

Veo muchas sombras en este relato... No hemos mejorado con el paso de los tiempos. Al final, somos como perros con el collar muy largo... Parecemos libres pero siempre hay un paso que nos hace detener y esperar a que nos den más cuerda.
Pero sí se perfila cierta esperanza en la forma en el que el personaje se plantea la historia, y eso es lo que importa.
Al final, subyace siempre la ilusión y la esperanza.
Besos y abrazos.

Charo dijo...

Qué bueno Juan Carlos! Un relato de ciencia ficción que da para una novela. Por qué no te animas a escribirla? O al menos un relato más largo....El argumento es buenísimo pero me he quedado con ganas de mucho más.
Un beso

Alma Baires dijo...

¿Ciencia ficción? ...lamentablemente no estaría tan segura, a ella siempre la supera la realidad.
Igual me gustaría leer cómo continua... esperaré por más.

Un beso.

pikxi dijo...

Un relato muy interesante. Me ha gustato, deberías intentar desarrollarlo más.
Un saludo.

María dijo...

Me gustó tu relato juevero.

Un beso.

pleamar dijo...

Un buen relato...ficción esperanzadora.....interesante seguir su desarrollo ...
Un saludo

Yessy kan dijo...

Buena trama para tratar de entrar limpio al nuevo mundo. ¿Y porque no, darles otra oportunidad?
Las nuevas generaciones tienen todo derecho de tratar de ser mejores que sus padres.
Besos

Yessy kan dijo...

Buena trama para tratar de entrar limpio al nuevo mundo. ¿Y porque no, darles otra oportunidad?
Las nuevas generaciones tienen todo derecho de tratar de ser mejores que sus padres.
Besos

Nino Ortea dijo...

Hola. Juan Carlos:
Enhorabuena por tu relato: lo has contado de manera ágil, cada párrafo supone un adentrarnos en la historia y acercarnos al nuevo mundo en La Atlántida.
Espero que podamos leer pronto esa historia continuada.
Un abrazo.

Carmen Andújar dijo...

Un buen relato, un mundo perfecto con gente perfecta, o tal vez no.
Un abrazo

ibso dijo...

Pues yo ni de coña me quedaba a vivir ahí con ese pelete. 😉
Buen relato de ficción que amerita una continuación.
Saludos.