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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Los jueves de 2011: parte general

Pues el año comenzó esperando a los Reyes Magos, como no podía ser de otra forma y no sé si fue porque lo pedimos, pero el caso es que nos trajeron historias calentitas. Más sosegados nos sumergimos para vivir una foto propuesta por María José (de las Morenas, diría el amigo) para, sin solución de continuidad, dictar sentencia. No nos debió quedar mal, porque nos premiaron con un beso, que nos dio fuerzas para integrarnos en el vídeo de dream builder, justo cuando llegaba la primavera y nos dedicamos a apreciar el encanto femenino de ella.

Estábamos ya en condiciones de formar una orquesta y dar un concierto, que muchos situaron en Viena, por lo cual, tal vez, pasamos a escribir por parejas, como en un vals, a cuatro manos.

Revivimos la historia y la radio de la noche llegó la hora de la comida y la digestión la hicimos en Portugal. De vuelta escribimos para demostrar que existimos, (con éxito, un alivio, existimos) y crecidos, compusimos con solo 125 palabras una historia para Cecilia, Sebastián y un animal. Por cierto, la pobre Cecilia salió bastante mal parada. Pasamos a la introspección, primero a conocernos mejor luego a mirarnos los piés y volvimos a mirar  al amplio mundo para introducirnos en otra fotografía, esta vez en una bastante bucólica propuesta por Wendy a través de Verónica. Nos embozamos en la capa para describir de incógnito lo intolerable, antes de elegir nuestras diez palabras favoritas y de componer con ellas un relato.

Nos situamos en un lugar en el mundo, antes de hacer un sacrificio e irnos a las nubes, desde las que teorizamos sobre la banalidad del mal, que nos permitió ganar  un descanso en la playa para cargarnos de suficiente energía para buscar lo que hay detrás de la escoba o de las palabras, a escribir como lo harían los ciegos e inmediatamente recobrar la vista para describir una fotografía.

Con un truco, que no se puede hacer más lento, fuimos cada uno a nuestra calle, para adorar a nuestro ídolo y escuchar voces, no las provenientes de mitos urbanos, esas llegaron la siguiente semana.

Como zombies sin cabeza asistimos entusiastas a la fiesta del halloblogween que concluimos dejándonos caer en una petit mort, de la que nos despertó Gastón, haciéndonos escuchar el grito de los excluidos. No en América, pero si los españoles confundimos esa semana con la siguiente, que nos hacía mirar a la inmigración.

Y paseando a la mascota, tras una borrachera, enviamos una foto a Mónica y explicamos como surgió, antes de cerrar el año con nuestro cuento de Navidad.

Amigos, compañeros de jueves tras jueves, ha sido un verdadero gozo haber compartido este año con vosotros, con quienes acudíais cada semana y también con quienes lo hicísteis más esporádicamente. Queda una segunda parte de esta entrada la parte personal en que trataré de componer un relato sumando los que hice al cabo de este bendito año.
Un abrazo para cada uno con mucho cariño, el que os habéis ganado, y una propuesta ... ¿hacéis una síntesis de vuestros relatos de 2011?
 

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Carta abierta a un perro loco


Esta semana, este jueves, el relato va de mascotas. En este momento un pelícano cruza la pantalla de mi TV graznando como un loco. Creo que pelícanos no, pero habrá interesantes historias en la tienda de mascotas de Gus.

Aquí, la CARTA ABIERTA A UN PERRO LOCO

Pues si, tío, te echo de menos. Hace 21 años de aquello. Mira que te lo decía, “ten cuidado cuando cruces la calle”. Pero tu nada, siguiendo tu nariz. Tiene su ironía, te atropelló un profesor de autoescuela y aún reclamó que le pagara el faro del coche que rompiste con tu cabeza.

Ahora tenemos una perra, se llama Björk, es todo lo contrario a ti, tranquila, faldera, mimosa, … Resulta aburrida. Vamos, que esta no desaparece durante días por aquellas huertas. Que luego me contaban que no te iba mal, eh, pillo. Y llegabas derrengado, magullado, para dormir y solo levantarte cuando reunías fuerzas, exclusivamente para comer.

Desde que nos conocimos dejaste claro que no iba a ser una relación normal. Yo, novio de tu ama, fui a hacerte una caricia y tú intentaste, para mi horror, tener una relación sexual con mi pierna. Víctor Manuel cantaba a su perro “Debo hacerte ver / no puedes engañarte por más tiempo /que no quiero cruzarme con un perro”, suerte que lo entendiste pronto.

A los abuelos les encantan tus anécdotas. Me piden que las cuente cada vez que les veo y siempre ríen a carcajadas. Especialmente la del bar de la carretera de Logroño, ¿te acuerdas? Escuchaste el ruido de un motor y saltaste para irrumpir en el coche por la ventanilla. Aterrizaste sobre el regazo del copiloto y con saltos rápidos y certeros pasaste al de cada uno de los tres ocupantes de los asientos traseros, y tras comprobar que no éramos nosotros, vuelta al regazo del copiloto y salida por la ventanilla. Nos marchamos y aquellos pobres aún gritaban

Fuimos colegas, buenos colegas. Recuerdo aquella parada en la subida al puerto de la Bonaigua, cuando te pusiste a corretear por el río, me di cuenta que tenías razón y vaya placer divino fue seguirte. O aquel salto en pos de una piedra que, si no te paro, habrías terminado en el fondo de un barranco. Aquel suspiro preciso en el ensoñador silencio que hace Elis Regina hace cantando Fascinaçao. Aquel baño que te pegaste en Peñíscola y que te costó una bronquitis, ¿te acuerdas del viejo jersey que corté para ponértelo? No querías salir a la calle, con él puesto. Y aquella noche, que nos quedamos en el billar con Javi y Miguel y llegamos a casa a las tantas y sin llaves, tirando piedrecitas contra la ventana para que nos abrieran, como un par de amigos que vuelven de juerga.

Y tus inexplicables filias y fobias. Tan profundas que a veces llegué a confiar en tu instinto para fiarme o no de alguien. Tuviste un enemigo imaginario. Bonanga nunca existió. Era solo una canción, Asimbonanga, de Johnny Clegg & the Savuka. Era muy divertido, cada vez que escuchabas lo de Bo-nanga hala, al balcón a buscar bronca. Reconoce que eras muy macarra, tío.

En lo malo, ya sabes. Aquella llegada a la playa, te escapaste y recorriste toda la primera línea de playa. Pisoteando a unos, salpicando arena a otros de los que tomaban el sol, robando pelotas, frisbies, interrumpiendo animadas conversaciones, descansos y yo persiguiéndote para explicarte que mediante un pictograma se prohíbe que los perros accedan a la playa. Y tu imperturbable en tu vandálico recorrido playero llegas al castillo que hacen aquellos dos niños, con sus palitas y su padre y ahí decides liberar eso tan asqueroso como líquido que sobraba en tu intestino. Justo en la torre del homenaje. Dudaba si negar vínculos con ese perro o matarte mientras trataba de sostener la mirada del hombre y los niños y en ello vienes mimoso a mi, grandísimo hijo de perra demostrando que entre tu y yo hay algo.

Algo, que queda en mi corazón y que quiero mostrar en esta carta.

Ahora una foto entrando en el rio Ebro.


Y una foto de Björk, que no se ofenda ...

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Este jueves, un relato: el canto de los excluidos

Esta semana, la lista de admitidos la publica el amigo Gastón, aquí.







“Ayer soñé con los hambrientos, los locos,
los que se fueron, los que están en prisión.
Hoy desperté, cantando esta canción, 
que ya fue escrita hace un tiempo atrás
Que es necesario cantar,
de nuevo una vez más” (*)





El sueño le había llevado de nuevo a aquellos tiempos. Recordó la canción y la entonó. Se la enseño un borracho argentino y se convirtió en himno de ese extraño colectivo que deambulada por la ciudad, sin otra posesión que algún espacio público, en que encontrar un efímero abrigo.
 
El sueño fue sueño, no pesadilla. No se lo podía decir a nadie, ni siquiera a Alberto. La ultima vez que ella le habló de aquel tiempo, él reacciono violentamente, espetándole – ¡Pues vuelve con ellos!
 
Vagó por las calles con ellos varios meses, imposible cuantificarlos con alguna precisión.
 
Llegó allí tras una larga huída. Huída de su casa, huída de todas y cada una de las tierras y ciudades que atravesó en un camino sin destino definido. Huída de África por barco, de la muerte por la mínima, de la costa por piernas, de las fuerzas de orden a lo largo de carreteras, pueblos y campos. Y finalmente, huída de los peores, de esos que, ya en el primer mundo, pretendían robarle lo único que le quedaba, la libertad.
 
La ciudad exhibe pero oculta. En ella descubrió la invisibilidad entre luces de neón y miles de personas que pasan sin mirar fuera de sí. Un día, un tipo compartió con ella un par de mugrientas lonchas de jamón. Ella preguntó donde las había conseguido y él, sin hablar, señaló un contenedor de basura. Permanecieron juntos compartiendo sus miserias, sus tesoros.
 
En pocos días se les unieron otros errantes, formando un grupo multirracial, heterogéneo y complementario, al que se unían o que abandonaban hambrientos como ella, locos, borrachos, gente huraña en quienes se adivinaba un pasado mejor y un futuro en blanco, perseguidos, olvidados, personas con o sin ilusiones, todos inofensivos y solidarios entre sí. Un grupo en que nadie preguntaba, ya que no tenían ni respuestas.

Apartando el acogedor edredón se puso su bata de seda y subió la persiana, para contemplar el horizonte, la paz de la urbanización y para sentir el aire del otoño que llegaba a su cara en ese día nublado, incierto solo en lo meteorológico. Volvió a cantar ese fragmento de una canción que le recordaba aquella etapa de su vida.
 
Y marchó a la cocina para preparar su desayuno.
 
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(*) Fragmento de la canción Inconsciente colectivo, de Charly García, musa de esterelato, que podéis escuchar a continuación.


lunes, 14 de noviembre de 2011

Escenas de Malvarrosa Primer ensayo del dúo Pimpinella, ahora cuarteto


Valencia.
Barrio de Benimaclet.
Día 12.11.11
Cerca de las 24,00 horas.
Entrada del Kaf Café, calle Arquitecto Arnau.
Ante la atenta mirada de Natalia, Alfredo, Manuel y Andrés (marido de Carmen), el nuevo dúo Pimpinella, formado por Carmen y Vivian, al que se unen Ana y Cris (mi mujer), entonan una canción de aquel incalificable dúo.
Más al fondo se puede ver a Ferrán y a Pepe ajenos a la acción.
Ensayo que fue un brillante colofón para una jornada tan disfrutada como esperada.
Quedamos ansiosos por asistir a la primera actuación en directo del nuevo dúo/cuarteto.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Petit mort


La propuesta para este jueves es la pequeña muerte.
Otras visiones del mismo asunto en el blog de Gus
Ahí va la mía:



¿Ella? Tendida. Aparentemente sin consciencia ni energía. Poco antes estábamos realizando la gran fiesta de la vida.

Contemplando con delectación a esa gran mujer que vivía su pequeña muerte me di cuenta que ese momento era el reflejo de la muerte absoluta de un pequeño y encantador ser de vida efímera.

Un ser que nació en el restaurante, durante la cena. Antes existía, como proyecto muy nítido en mi mente, más brumoso en la de ella. Nació exactamente cuando saqué la botella de vino rosado de aguja del cubo metálico lleno de hielos, para rellenar el vaso de ella. y nuestros ojos se encontraron en una mirada directa, buscando (y encontrando) complicidad.

La conversación se fue vistiendo de terciopelo para hacer desear el contacto, un contacto que se producía continua pero tímidamente, como una necesidad, con la insistencia de una adicción.

Y llegados a la intimidad del hogar, sin las trabas que impone el pudor, los cuerpos fueron acoplándose hasta la completa fusión que concluyó, dando lugar a la pequeña muerte de ella y a la muerte real de ese ser que iba directo al cielo de las buenas cópulas, esas que quedarán en el grato recuerdo de sus protagonistas.

Pasé mi mano por su mejilla, ella sonrió, la vida volvió a sus ojos, señal de una pequeña resurrección que festejamos con un beso, largo e intenso.

jueves, 27 de octubre de 2011

Un vídeo por la integración

Desde adown, Asociación Síndrome de Down de Valdepeñas, pero vía Huesca, me llega este vídeo.
Se plantean conseguir un récord de reproducciones.

Lo del récord no me parece importante, pero el vídeo me ha gustado tanto que quiero compartirlo con los amigos de este blog. Y si lo veis muchos y ayudamos a lograr ese récord, bienvenido sea.

Creo que la idea de que todos somos uno, cada uno diferente que divulgaron U2 en su canción One, es un perfecto lema para un mundo unido, en que quepamos todos, un mundo en paz y armonía.

Que os guste.



martes, 6 de septiembre de 2011

Barajando y repartiendo



La fortuna es una prostituta
(Hamlet –no textual)





Baraja y reparte con movimientos lentos, un brazo oculto, el otro arremangado, siguiendo rígidas normas compiladas en un protocolo que garantiza la igualdad de oportunidades.

La mano es mero instrumento de la fortuna.

Y cuando se confía en recibir el rey de diamantes, la carta que se descubre es un innegociable dos de picas.

Y, de nuevo, solo queda el ingenio para jugar lo mejor posible esa carta.





Otras ideas surgidas del truco de Rene Lavand en el viejo y querido blog de Gus

jueves, 1 de septiembre de 2011

¿Hay alguien en casa?

Foto y título tomados, con autorización del blog Reflejos de nuestra amiga y compañera de los jueves, Mari Carmen.
La fotografía corresponde al llamador de una puerta en Albarracín, Teruel.
Mi agradecimiento por su colaboración y por las fotos de los países nórdicos que ha compartido en su blog.


El viajero recorre un pueblo presente en cada debate sobre cual es el más bonito de España.
Camina sobre el empedrado, nunca llano, viviendo en un tiempo que sabe posterior a aquel en que se construyeron los edificios pero anterior al que vivía cuando cruzó el túnel que le adentró en el casco histórico.
Se embriaga con ese yeso rojizo de las paredes, con esa recia madera que cierra los huecos para portones y ventanales.
Y en los portones, los llamadores. Grandes llamadores de hierro. Especialmente uno, que absorbe su atención.
 
Ve dos figuras que denotan fuerza, que pudieron ser leones rampantes, protegiendo unas figuras prominentes: unos cuellos escamados, que conducen a lo que sería una cara, con su par de ojos y, finalmente, una boca abierta.
Hay tres pequeñas en la parte superior y mayores en la inferior. En la superior, las laterales van acercándose a la central hasta converger las tres bocas. En la inferior, más bien al contrario, sus bocas se van separando ligeramente.
Las tres mayores reposan sobre otra superficie metálica, en la que, si percuten, sonará un ruido característico que advertirá a los moradores de la llegada de un visitante.
Flanquean esa placa unos herrajes con forma cuadrada, cruces con las puntas agrandadas u unidas entre sí a través de círculos.
El conjunto parece simétrico, pero reparando en las cabezas de las ¿serpientes? ¿dragones?. comprueba que no es así.

El viajero, desde tiempo más moderno al que se confecciono esa aldaba, admira el trabajo realizado, saborea esas reminiscencias de un tiempo en que cada vivienda estaba personalizada con un incunable metálico, cada aldaba diseñada al gusto del propietario, surgida de la fragua y del arte que en cada ocasión aplicara el herrero.
Vuelve al tiempo actual, a aquel en el que cruzaba las tierras predominantemente rojas de la provincia de Teruel, recordando el timbre que compro en la ferretería, fabricado en línea e idéntico al de millones de viviendas de todo el mundo.
Y se sumerge en el tiempo que contempla, el tiempo que siente y piensa quien estará detrás de esa recia puerta, quien abrirá esa puerta, con la alegría de recibir una visita, con el fastidio de dejar lo que estuviera haciendo para atender a una molesta visita.
Y tiene ganas de probar. Se pregunta quien encargó ese llamador, lo hizo alguien fallecido hace siglos cuando estaba en su plenitud vital. Y se pregunta quien habitará ahora esa vivienda. Si es que hay alguien en casa.
Y bajo la premisa de saber si hay alguien en casa, agarra las tres serpientes superiores para mover el metal y hacer funcionar, una vez, el llamador. Luego, vencida la timidez, otras dos seguidas.
Y se queda prendado en la puerta esperando.
Y escucha unas voces que dicen
- ¡Carlos! ¡Venga, seguimos!
Y segundos después escucha ese ruido del cerrojo que se descorre. Hipnotizado ante la próxima visión desoye la llamada anterior.
Una cara, trabajada por la vida, por una vida con pros y contras, digamos en 55%-45%. Una cara mayor con ojillos inquietos. Una cara que sonreía esperando lo bueno, ya que lo malo parecía superado. Que le mira.
- Buenos días, señor
- Buenos días señora. Perdone, es que me gustó la aldaba y no pude evitar llamar – mintió el, reteniendo su curiosidad, su deseo por profundizar en los secretos de la casa que anunciaba la aldaba.
- No se preocupe, a muchos le pasa lo mismo. Que pase un buen día en mi pueblo. – escuchó mientras se cerraba la puerta y, con ella, definitivamente, la posibilidad de profundizar en el misterio que le ocupaba.
Y escucha de nuevo:
- Caarloos, nos vamos al restaurante de la Plaza.
Y el viajero, tras una tímida sonrisa dedicada al portón cerrado, deja al pairo de su imaginación el misterio de lo que está detrás de la aldaba, camino del restaurante.
Quizás sea un asunto sobre el que escribir

 
Otras descripciones de imagenes en el blog de Gus

miércoles, 24 de agosto de 2011

Los ciegos también escriben




Prefiero escribir en mi máquina braille que en el ordenador.


Escribo. Describo. Un águila que vigila desde el cielo y de repente inicia un picado que parece suicida hacia el agostado campo para atrapar un huidizo conejo que siempre supo que cualquier día podía ser el último y por eso era huidizo, zigzagueante, aún sabiendo que nada de ello valdría si el águila le descubría en campo abierto, como en ese instante en que, entre las garras del águila, se convulsiona en la angustia previa a la rendición.

Javi me pregunta como escribo lo que nunca he visto.

Veo un águila, plumas pardas de dureza y resistencia, flotando bien a favor, bien en contra del viento, como cuando éste arrecia y me muevo con o contra él. Adquiriendo una velocidad vertiginosa, de esa que levanta aire; frente a un campo amarillo de finales de agosto, vestido de amarillo áspero. Un conejo, nervio, tensión; en zigzag, dribling en carrera. El miedo, la angustia ante la muerte inminente.

No lo veo con mis ojos, lo veo en mi mente, con mi corazón.

Volviendo al inicio ¿Sabéis porque prefiero usar la máquina braille?

Prefiero pulsar con la fuerza de mis ideas esas siete palancas que deslizar mis dedos sobre el teclado diseñando pausadamente un texto.

Pero más, lo prefiero por el resultado.

Vosotros leéis por la vista y no creo que las palabras entren con la misma calidez, con la misma sensación desde la distancia de la vista que cuando la tocas, que cuando llegan, entran, contactando directamente con la piel.


Más escritores ciegos en el nuevo sitio de Gus.
LOS CIEGOS TAMBIEN ESCRIBEN

lunes, 15 de agosto de 2011

Una de escoba


Tras haber estado tantos años, toda la vida, barriendo hasta eliminar cualquier pelusa, el último grano de arena, la mínima mota de polvo, cuando contempló el resultado, se dio cuenta que había más de si misma en el recogedor que en la propia estancia.

sábado, 13 de agosto de 2011

Convocatoria literaria: Este jueves ... Tema doble

Pues resulta que tenía ya pensado el tema de mi última convocatoria de jueves, y hablo de ello con Gloria, amiga, compañera del Taller de Cuentos y vecina, que de golpe me sugierió una batería de posibles propuestas. Y dos de ellos me parecen irresistibles y no se cual elegir, así que ofreceremos las dos opciones:
1. Lo que queda detrás de la escoba




La escoba representa el elemento con el que nos deshacems de lo indeseado. Elimina basuras, suciedad. Tiene la utilidad de limpiar barriendo o, dice San, alejando de nosotros lo que sea a escobazos.
¿Que queda tras ella?

2. Lo que esconden las palabras


Me parece que sobre esta propuesta no hace falta explicar nada. El título abre muchos campos que pueden ser explorados.

Pues, ahí van y como en los exámentes, podemos elegir la opción 1, la 2.
O, como ésto no es ningún examen, escribir sobre las dos o, más difícil todavía, hacer un refundido de ambas.
Un agradecimiento muy especial a San y a Cas, que me han ayudado a elaborar esta convocatoria.

Buscan tras las palabras                     Buscan tras la escoba
                                                                                                                         Yo
Cas
Liwk
Yo
Matices esta semana si tenemos el cuadro de "Matisse"

domingo, 7 de agosto de 2011

Convocatoria literaria: Este jueves ... a la playa

Vídeo: Chris Rea, on the beach, fabulosa canción.



Tema para este jueves: LA PLAYA

Pero .... cuestión previa. La semana pasada me encontré dirigiendo los jueves. Esta semana sigo y terminaré mi labor la proxima.


Yendo al tema de la semana, como el de la pasada era algo denso, creo que nos toca relajarnos un poco: vamos a la playa.

Playas atestadas o desiertas, paradisiacas o urbanas, de arena o de cantos ... Playas en que nace o muere el mar, por las que llega el sol o por las que se marcha.

Un tema de actualidad para los del hemisferio norte, de hecho algunos no escribirán el cuento porque lo están protagonizando. Y a los del hemisferio sur creo que tampoco les desagradará dar un paseo por la playa.

Y nos vamos a la playa todos estos:

Gus, el madrugador que elige donde poner la sombrilla
Inma, ¡que bien que vuelvas! con el cubo y la pala
Gastón, jugando con la pelota de Nivea.
Natalia, ondina que nada hacia el horizonte
Maru, conversando bajo la sombrilla
Gambetas, ¡que bien que vuelvas, cuanto tiempo!, saltando las olas
Cas, oteando el horizonte
Juan Carlos, haciendo un dique de arena
Primavera, tumbada al sol
San, con su flotador de patito
María José, observando a un tal Baldomero
Rosa, escuchando el sonido de las caracolas que tienen sonido
Neogéminis, proyectando el castillo de arena
Ceci, sintiendo la brisa
Mary, otra a la que echaba de menos, cabalgando en su caballo por la orilla.
Maat, "pintarrajeando su cuerpo serrano con crema de alta protección" (extraido del relato playero).

sábado, 30 de julio de 2011

Convocatoria literaria - Este jueves un relato: La banalidad del mal


Pues nada, esta semana tomo el relevo de nuestros reporteros favoritos. Relevo que espero devolver sin haberlo estropeado.
Hace unos días leía un interesante artículo en el blog www.mimesacojea.com, un blog muy recomendable (advertencia que es muy políticamente incorrecto), en que hablaba de la banalidad del mal.
El tema me fascinó y lo consideré interesante para escribir un jueves.
Un breve apunte musical antes de entrar en materia:



Hanna Arendt denominó “BANALIDAD DEL MAL” a la capacidad de algunas personas para prescindir de la moral cuando la sociedad prescinde de ella.

A esa idea llegó tras seguir el juicio contra Adolf Eichmann, teniente coronel de las SS y responsable de la logística ferroviaria de los campos de concentración, en su ensayo “Eichmann en Jerusalén: un estudio sobre la banalidad del mal”.

En el juicio, Eichmann admitió haber realizado ese trabajo y haberlo hecho lo mejor que pudo, negando cualquier implicación moral. Él solo realizaba el trabajo que la sociedad le encomendaba.

A menor escala, bajo pretextos como “todos hacen lo mismo”, “cualquiera en mi situación lo haría”, “una más no se notará”, se justifican malas acciones como tirar un papel al suelo, colarnos en el autobús, evadir impuestos, hablar por el móvil mientras conducimos, etc.
Así que os propongo escribir sobre la “BANALIDAD DEL MAL”, porque, por ejemplo …

¿Puede alguien abstraerse de su ética en cumplimiento de órdenes?

¿Hasta qué punto se debe resistir frente a una sociedad corrupta?

¿En que medida nos aliena la sociedad o las malas costumbres para cometer acciones fuera de nuestra ética?

¿Es la sociedad un monstruo y cada uno no somos más que peones que no la podemos cambiar?

Quien banaliza malas acciones ... ¿pensáis que se lo cree intimamente? ¿le queda cargo en la conciencia?

Así que, buena y nada banal gente de los jueves, si queréis filosofar y escribir, me mandáis vuestra URL y os voy apuntando en la

LISTA DE PARTICIPANTES.

1. MARU, vuelta de las Américas.
2. Añorado y maragato amigo GUSTAVO retirado a su Palacio de Verano.
3. MANUEL, con su reflexión y vídeo que viene a cuento.
4. MARÍA JOSÉ con un texto que parece especialmente prometedor.
5. CARMEN con la maleta a punto para las vacaciones.
6. NATALIA, con y desde Cariño.
7. CAS, observando desde su balcón una conversación en clase de matemáticas.
8. La buena ROSA, dice desastre, pero grande Rosa, pedazo de relato estremecedor
9. La romántica PRIMAVERA .
10. Nuestros reporteros favoritos, los del DAILY PLANET'S BLOGGERS
11. SAN, continuando el show
12. YONKY, tanguero y apasionado amigo
13. MATICES, con sensibilidad necesaria para descubrirlos
14. GASTON, escritor de tinta en vena
15. Agradable sorpresa, los deditos de SUSURROS vuelven a escribir.
16. YO mismo.

jueves, 28 de julio de 2011

Boira




A veces no hace falta subir a las nubes. Son ellas las que bajan a nuestro nivel y a ello le llamamos niebla. En catalán, boira. Pienso especialmente en las terras de Ponent, más en Mequinenza.



Camina de vuelta a casa. Es de noche. La niebla lleva toda la semana tupida, cerrada a ras de asfalto. Le gusta sentir la niebla, esa que de tan intensa moja. Son momentos en que uno se siente en otro mundo, en otra realidad. La cortina de vapor parece ralentizar nuestros movimientos, sacarnos del día a día para llevarnos a un mundo onírico.

Los sentidos funcionan de otro modo. Principalmente la vista, las luces quedan tamizadas por el vapor y pierden contundencia. El sonido parece diluirse en la etereidad grisácea. El olor también se matiza. Y parece que los cúmulos fueran tangibles. El tiempo transcurre, aunque no se perciba.

En esos días le gusta mirar al río, cuando no se puede divisar la otra orilla. En esos días no existe, no hay otra orilla. El río es un océano de misterio.

Piensa que es cuando emerge una ciudad, la Ciudad de las Penumbras. Defendida por dragones acuáticos que no tendrán contemplaciones con quien pretenda hollar el secreto de la ciudad.

Se acuesta imaginándola y de pronto se encuentra surcando las aguas del embalse en una barca sin luces, a punto los arpones cazadragones y cargada de regalos para ser recibidos por el Alcalde o paer en cap (primus inter pares) de la ciudad de las penumbras. Los regalos son pequeñas lámparas de luces LED, que quedarían muy bien en la Ciudad de las Penumbras. Iluminarán sin romper el característico misterio ni producir ninguna contaminación lumínica. Pequeñas lámparas dando una tenue luz azul en cada esquina.

A la mañana siguiente se despierta con la luz del amanecer. A penas abiertos los ojos, esa luz le dice que la niebla se ha disipado y el mundo vuelve a ser el de antes, el conocido.

Se asoma a la ventana y si, allí enfrente está el monte de siempre. Se pregunta si estuvo allí durante la niebla. Se responde negativamente

Durante la niebla no existió más que ese mundo etéreo que terminaba en el cauce del río Segre.






Agradezco la foto enviada por mi amiga Juana Carrillo. Bajo la niebla hay un pueblo y un embalse con toda la vida, inteligencia y misterios que pueden encerrar.

Otros relatos sobre la vida en las nubes en el  Daily Planet's Blogger

sábado, 2 de julio de 2011

Diez palabras queridas


Subsano mi error, no era una, sino diez palabras queridas y motivadas. Aquí están. Las de mis compañeros de relato de jueves están en The Daily Planet
Mis diez:

PAJARO
Genérico para aves voladoras. En mucho de lo que escribo aparece algún pájaro. Imagen de libertad: “Como un pájaro en el alambre he intentado, a mi manera, ser libre” (Leonard Cohen, Bird on the wire) .

FANTASIA

Creación de nuestra mente. Si bien objetivamente es nítida, la línea divisoria entre realidad y fantasía resulta tan difusa que no creo nadie pueda trazarla con precisión; nuestra propia fantasía nos distorsiona. Y hace bien.


EVOCACION
Magia que trae algo a nuestra memoria o imaginación.


SENSACION

Como buen tauro me pierdo con lo sensual. Por sensaciones que se perciben con los cinco sentidos pero también por percepciones puramente mentales. A fin de cuentas, la sensación es una evocación pero condicionada por alguna percepción.


DIVERSIDAD

Para entender el mundo creo que es necesario respetar la diversidad. Del mismo modo pretendo ser diverso en los enfoques para entender la vida. Por tanto, en lo que, en como escribo.


DIGNIDAD

Respeto. Valor supremo, la dignidad humana. De todos y cada uno de los humanos.


VERDAD

La vida es una búsqueda de una verdad, un intento de comprender qué y por qué e irse desprendiendo de falsedades. La tarea puede parecer imposible, pero merece la pena lanzarse a la aventura.


DISCURRIR

Verbo que expresa pensamiento y también viaje. Me encanta la unión de ambas ideas, sugieren ese viaje mental que es pensar. Esas sensaciones (y pensamientos) que se producen al viajar.


MUSICA
Soporte vital.


ESCRIBIR
Un folio en blanco representa libertad. Ofrece infinitas posibilidades. Todo el poder y toda la responsabilidad. Una aventura presta para ser vivida. Vivida no en la realidad, sí en la fantasía. Que más da. Vivida.

miércoles, 15 de junio de 2011

Llegamos demasiado lejos


Wendy, a través de Verónica y ésta a través de Gus nos ofrecen esta foto para inspirar el relato de esta semana. El mío, a continuación. Los demás, en éste enlace.

Habíamos llegado muy lejos.

El pueblo en el que nos esperaban para cenar se veía pequeño, abajo, como una maqueta. El camino había sido duro, aunque el verde del paisaje diera una falsa apariencia de suavidad.

Siempre me gustaron esas caminatas. Por eso me encargaron guiarla. Por eso y porque ni ella ni yo teníamos nada que hacer. Ella era la invitada de honor. ¿Yo? Un hombre sin papel específico en la preparación de la cena.

Las caminatas nos incrustan en el paisaje y nos hermanan con los caminantes. Hoy con ella, que no era tan seca y seria como decían. Le hablaba de paisajes y leyendas. Ella escuchaba, sonreía, asentía, comentaba.

Me vinieron a la mente otras caminatas. Las que hice con Yoli. Entonces el objeto era el sexo. Nunca lo obtuve del todo, cada vez obtuve un poquito: besos, caricias … la última vez bajo sus bragas, ocultos en la umbría del castañar. Aún recuerdo la humedad de sus besos por mi cuello, cara, labios. Ahora Yoli tiene tres hijos con un ferroviario.

Esta vez no tenía ningún objetivo específico.

La ofrecí sentarse sobre la roca para disfrutar de la vista. Ella miró, hizo una fotografía y quiso seguir adelante. Caminó, subiendo hacia lo frondoso. Su trasero, embutido en vaqueros de marca, se bamboleaba y me invitaba … ¿me invitaba?

Fuera o no invitación, acepté. La guiada se convertía en una guía que desconociendo el terreno, avanzaba divertida mientras yo, guía, era guiado y la seguía admirando las formas que adquirían sus glúteos en cada zancada, con cada paso de la ascensión. La seguía como la cobra sigue la flauta del faquir.

La vi dar un ligero traspiés y acudí a restablecer su equilibrio. Noté su aliento en mi cara. No necesitaba ayuda. Pedí perdón por precipitarme, ella rió, retiré las manos de su cuerpo. Reímos. Nos sentimos cercanos. Me confió que en su adolescencia solía ir a un pinar, en el que recibió y dio sus primeros besos, recibió y dio sus primeras caricias. Le confié mis recuerdos análogos en ese castañar.

El mundo pareció retroceder muchos años. Nos abandonamos en un abrazo. Los besos surgieron muy poco a poco, jugamos como en las lejanas adolescencias, descubriendo cada milímetro del otro como toda una novedad, regodeándonos en cada mínima sensación obtenida con la exploración del cuerpo ajeno, del cuerpo deseado, del cuerpo que se entregaba.

Y llegamos demasiado lejos.

Tan lejos que al levantarnos, tras rehacer nuestras vestiduras, tras retirarnos mutuamente hojas y hierbajos adheridos y sin hablar, nos tomamos de la mano para correr, juntos, monte arriba, para llegar donde nunca pudimos, donde siempre soñamos.

miércoles, 1 de junio de 2011

Fiesta fin de curso

A Pablo, SIEMPRE                  
A Silvia, AHORA. En adelante
todo TIENE que irte bien     



Pablo llega radiante con su camiseta de Fernando Alonso. Nunca conducirá.

Va a bailar en la fiesta del Colegio Especial. Silvia, la profesora, atiende uno a uno a los chicos, mientras su corazón está, inexplicablemente, destrozado.

Pablo se pone la camiseta de la actuación sobre la que lleva, imposible quitársela.

Raúl no consiente tapar la camiseta de Cristiano Ronaldo. Aunque no acierta a patear un balón.

Cada uno de los bailarines se mueve a su aire. Pablo, estático, mira al suelo.

El público ríe y premia con un sonoro y amoroso aplauso la actuación. Los chicos, exultantes por los aplausos, reciben el beso de Silvia, beso de bella ninfa. Ella recibe el abrazo de cada uno, de amor sin reservas y se le escapan lágrimas emocionadas. Lamenta que no haya más personas con discapacidad intelectual en su vida.

Pablo se marcha radiante con su camiseta de Fernando Alonso.

mejor a gente interesante.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Dilema existencial de personaje y autor



Si pienso, luego existo, si escribo existo. Lo que escribo ¿existe? Sí, en cuanto toma forma en la pantalla, en el papel. En realidad no existe. En mi mente existe. En tu mente ¿existe? Sí, en tu mente existe, pero no igual que en la mía. Tu mente diseña lo que yo imaginé, y lo completa con su propia fantasía.

Así que lo que escribo tiene vida propia, ya que contigo interactúa de modo diferente que conmigo. Tiene más vida que yo. Yo soy lo que ves; mientras que lo que escribo es lo que imaginas.

Repaso entre mis personajes El ultimo es un tomatito cherry, no me vale. Baltazar tampoco es híbrido. No me mires así, tu custodia es compartida con Carmen, tu madre. No, no es una faena, tu, como Óscar, hijo de Natalia. Tienes padre y madre. Los demás solo padre.

- Entonces me toca a mí – dijo el trompetista con EPOC de Hasta el último soplido.

- En efecto. ¿Qué sientes, que vives como personaje de ficción?

- Mira Juan Carlos, serás el Creador, ser supremo de nuestro mundo, pero eres un cabrón. ¿Que como me han visto? Como un esbozo. No me describes para nada. Sólo soy un trompetista afectado por EPOC que no sabe si llegará a dar la última nota. No podías putearme másSA. Sí, mucho coraje, pero si sigo en la orquesta es por enchufe del director.

- Es una historia conmovedora, los comentarios alaban tu valor, tu capacidad de superación ….

- ¡Un huevo! Mírame, no tengo nombre. Ni cara. Ni pelo, ni estatura, ni … ni nada.

- Ya te daré otro papel, te parece el trompetista con EPOC en cura de rehabilitación en el Caribe.

- Je, je. Ahora coña.

- No te quejes, al menos tu no mueres.

- Ja. Nosotros no somos como vosotros. Vosotros envejecéis, morís, pero nosotros podemos ser eternos. Mientras exista el cuento vivimos, siempre estaremos vivos al inicio de la historia. Aunque al final muramos, cada vez que alguien inicia la lectura estamos vivos. Mira, Alonso Quijano siempre está igual de zumbado, pero Cervantes murió hace mucho.

- Pues la semana pasada casi palmáis todos por el apagón de blogger.

- No me lo recuerdes tío, las pasamos putas.

- Tranquilo, os tengo asegurados, estáis en el disco duro y en un pen drive. Venga, cuéntame como te han visto los lectores.

- Te lo he dicho, como un enfermo que se mantiene en la orquesta por capricho del director. Un viejo amigo que tuvo el talento que a mi me faltó para llegar allí.

- Lo que me faltaba, un personaje con la autoestima baja. No te preocupes, nunca fallaste una nota. Dime, que sentías cuando te leían.

- ¿Sabes lo que se siente cuando te leen? Es un momento grande. Sabiendo que no existo me convierto en el centro de la atención del lector. Se meten en mi piel, me viven. Me ponen una cara, un traje, pelo o algunos me pusieron calva, una edad, cada uno a su modo. Me configuro de una forma en cada lectura. Y viven mi problema, mi angustia, mi satisfacción al terminar el concierto sin haber fallado. Miran con mis ojos al director, a la solista, a esos otros miembros de la orquesta que no describes.

- ¿Sientes que existes?

- Cada vez que me leen sí. Es muy adictivo, estoy ahí, esperando que alguien se fije en mí y me lea, me de vida … Como me gustaría ser personaje de Ken Follet, siendo leído millones de veces. Hombre, me gusta ser tu personaje pero entiéndelo, me siento hijo de un dios menor.

- Y yo, ¿tu crees que yo existo?

- No lo sé, a veces creo que sí, que eres un creador que con su máquina nos hace existir o nos borra, nos configura como quiere y nos hace vivir lo que le da la gana, pero otras veces creo que solo eres un personaje de una larga novela, con una vida tan pautada y predeterminada como la de un personaje de ficción. Hay algunos que sostienen tesis nihilistas, que creen que solo eres una quimera, un reflejo de nosotros, tus personajes.

¡La leche! Voy a terminar este relato con crisis de identidad.

Otros dilemas existenciales en los micro de Gus